Al igual que para los humanos, el oído es un órgano sensorial con funciones esenciales para nuestras mascotas: La audición y el equilibro.
Anatomía del oído
Para entender las pautas que tenemos que seguir durante una correcta limpieza, es muy importante conocer la anatomía del oído de nuestras mascotas.
Éste está dividido en tres partes:
- Oído externo: Compuesto por el pabellón auricular y el conducto auditivo externo, que termina en el tímpano y tiene forma de L.
- Oído medio: Es una cavidad llena de aire y donde, a su vez, se encuentran tres huesos: martillo, yunque y estribo. El músculo que une la membrana timpánica y el estribo, reduce las vibraciones sonoras excesivas, para no dañar el oído medio y el interno.
- Oído interno: está compuesto por la cóclea, vestíbulo y conductos semicirculares.
Además de órganos auditivos, el oído medio e interno contienen también la zona indispensable para el equilibrio de nuestros gatos y perros. |
Normalmente, un oído sano se mantiene limpio por un mecanismo natural de auto-limpieza. Pero en algunas ocasiones tendremos que ayudar a nuestra mascota a mantener una correcta higiene, sobre todo a aquellos perros que tienen las orejas caídas, grandes y peludas pues, debido a un mayor nivel de humedad, suelen aparecer más hongos y bacterias y, por tanto, son oídos más predispuestos a una otitis.
El consejo de Micocan
Recomendamos inspeccionar cada oído de nuestras mascotas de vez en cuando.
A tener en cuenta: Un oído sano no olerá mal, casi no tendrá cerumen, y será de color rosa pálido. |
Teniendo claro el dato anterior, recomendamos (aunque parezca extraño) oler los conductos auditivos de nuestra mascota, para tratar de percibir cualquier anomalía. También fijarnos en el color, ya que, un enrojecimiento, un dolor, o un cerumen de color amarillento o negro podrían ser síntomas de algún tipo de problema.
Lo ideal es una limpieza una vez al mes con un producto especial para ello. Aunque si son perros con tendencia a sufrir otitis, la limpieza debería de ser algo más habitual, sobre todo en verano.
El mejor tratamiento para oídos
Lo mejor es prevenir, utilizando productos que contienen sustancias antisépticas como Aurigel de Artero. Se trata de un gel que ayuda a eliminar el exceso de cera y la suciedad.
Agarramos a nuestro perro o gato, y lo colocamos delante de nosotros, mejor si es en superficie elevada donde pueda estar lo más quieto y tranquilo posible.
Introducimos el gel dentro del conducto auditivo y le masajeamos lo más abajo posible (y que suene) para, de esta forma, ablandar la posible suciedad que haya. Después de este masaje, el mismo perrito o gatito notara algo extraño en su oído y sacudirá enérgicamente su cabeza. Una vez que se hayan sacudido así, limpiamos su oído de dentro para fuera, teniendo cuidado de los pliegues de la oreja.
PRECAUCIÓN
Nunca introduciremos en su oído bastoncillos de los humanos, ya que como hemos dicho antes, el oído de nuestras mascotas tiene forma de L, y podríamos provocar un tapón de cera, siendo entonces más difícil llevar a cabo una buena higiene. Los bastoncillos, además, son peligrosos porque, si el animal se mueve, podríamos hacerle bastante daño.
NOTA: Si percibes que a tu perro tiene otitis continuamente, aún con una buena higiene, es mejor llevarlo al veterinario para un chequeo exhaustivo, pues podría ocurrir que el oído esté inflamado por diversos motivos, como una infección bucal, una alergia alimentaria o una dermatitis atópica. |