desarrollo del comportamiento canino

Desarrollo del comportamiento canino.

Hoy en día el comportamiento canino resulta de una combinación entre dos factores: la genética y su entorno. Si conocemos cómo es cada etapa del desarrollo de este comportamiento canino, podremos prevenir problemas de conducta que a veces les ocasionamos los humanos por desconocimiento o por mala información.

El comportamiento canino determinado por la edad

Según su edad, la vida del perro puede dividirse en seis fases, cada una de ellas con su comportamiento canino característico. Periodo prenatal, periodo neonatal, periodo de transición, periodo de socialización, periodo juvenil y edad adulta.

Los veremos con detalle a continuación.

1. Periodo prenatal.

En este periodo, aunque los cachorros aún no han nacido, ya reciben estímulos que pueden interferir y condicionar el desarrollo del comportamiento del futuro can, pudiendo causar problemas de conducta después del nacimiento. Por ejemplo, si la madre antes del parto se encontraba en un entorno estresante, los cachorros pueden verse afectados por ello. Es importantísimo un entorno tranquilo para la madre, con todas sus necesidades cubiertas. Si la madre se encuentra bien sociabilizada, será más probable que los cachorros desarrollen un comportamiento canino más sociable.

2. Periodo neonatal.

Este periodo, comprendido entre las dos primeras semanas de vida, los cachorros son completamente dependientes de la madre. Durante este tiempo, únicamente duermen, despertando solo para alimentarse. Son seres altriciales. Esto significa que, al nacer, no ven y no oyen, siendo sus movimientos lentos y torpes.

Aún así, ellos solitos por su instinto, sus sensaciones, y su olfato (aún no desarrollado completamente) buscarán cada 3 o 4 horas las mamas de la madre, donde encontrar su ansiado alimento. Después de comer, la madre es la encargada de estimularles lamiéndoles la tripa para que miccionen y defequen ya que el sistema digestivo aún no cuenta con autonomía para realizar su función correctamente.

La temperatura adecuada del lugar donde vivan los cachorros debería encontrarse entre los 34 y 36 grados centígrados, ya que sus pequeños cuerpecitos aún no son capaces de autorregularla. Por ese mismo motivo, si los vemos todos juntitos y apretaditos entre ellos, o junto a la madre, no deberemos separarlos, ya que se están transmitiendo calor unos a otros.

3. Periodo de transición.

El período de transición abarca entre la segunda y tercera semana de vida. En esta fase se desarrolla el sistema neurológico y los órganos de los sentidos. Los ojos y los canales auditivos se abren dando lugar a la recepción de estímulos por parte del cachorro, novedad que le permite experimentar cierta independencia respecto a la madre. Empiezan a desarrollarse las habilidades locomotrices, las actividades de exploración, y las primeras conductas lúdicas (juegos) entre los hermanos y con la propia madre. Estos juegos ayudarán al cachorro a aprender límites y comportamientos sociales.

Una fase preciosa durante el desarrollo del comportamiento canino ocurre cuando vemos a nuestros cachorros comenzar a jugar.
En este periodo de transición observarás a tu perrito jugando con sus hermanos.

Aunque en esta fase ya defecan y miccionan por si mismos, sin el estimulo de la madre, este vínculo materno continua siendo importantísimo para el desarrollo conductual correcto del los pequeños.

4. Periodo de socialización.

El periodo entre la tercera y la décima semana (pero sobre todo desde la cuarta hasta la octava semana) es el más importante para el desarrollo social del cachorro. Esta fase corresponde a la maduración de la médula espinal y del sistema nervioso central.

Se empiezan a observar conductas adultas como el ladrido, el mordisqueo, y la atracción sexual.

En esta fase deberemos esforzarnos en socializarlo con todo tipo de estímulos, como por ejemplo:

  • Ruidos
  • Niños de todas las edades
  • Animales de otras especies
  • Olores
  • Sabores
  • Tiendas
  • Aparatos domésticos como el del aspirador
  • Trayectos en coche
  • Alzarlos en brazos
  • Tocarles todo el cuerpo
  • Gente que venga a casa
  • Bañarlos.
  • Y todo aliciente o señuelo que se nos ocurra.

5. Periodo juvenil.

Este periodo comprende desde la décima semana hasta la madurez sexual. El final de este periodo (la madurez sexual) dependerá de la raza ya que, por ejemplo, los perros de tamaño pequeño maduran antes.

Al igual que harían los niños pequeños con sus manos, durante el periodo juvenil los cachorros usarán la boca para explorar. Siguen siendo inmaduros e incapaces de prestar toda la atención.

Si el destino del cachorrito va a ser entregarlo a otra persona, habría que ir planteándose el separarlo de la madre pasadas las doce semanas, cuando ya haya tenido lugar el destete.

6. Edad adulta.

En la edad adulta se alcanza la pubertad y la madurez sexual. Por tanto, los machos empiezan a marcar con la orina, y la hembra llegará al celo si no es castrada antes.

Las razas más grandes tardan más en alcanzar la edad adulta.

  • Tamaño pequeño: Son aquellas razas hasta 10 kgs., como Yorkshire, Bichón maltés, Carlino, Caniche y Chihuahua. Pueden alcanzar la edad adulta entre los nueve meses y el año.

  • Razas medianas: Son razas entre 10 y 30 kgs., como Border Collie, Spaniel, Bulldog, Dálmata y Pitbull. Pueden alcanzar la edad adulta entre el año y el año y medio.

  • Tamaño grande: Son grandes aquellas razas situadas entre 30 y 50 kgs, por ejemplo, Bobtail, Doberman y Pastor Alemán. Pueden alcanzar la edad adulta hasta los dos años.

  • Razas gigantes: Son las razas superiores a los 50 kgs., como Gran Danés, Terranova, San Bernardo y Mastín Pirineo. Hasta los 2 años y medio o incluso hasta los 3años.

También es destacable el hecho de que las hembras también maduran antes que los machos.

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